Hola de nuevo!

Después de 2 meses vuelvo a la carga con el blog. En esta semana de la lactancia materna,quería dejar constancia de los logros, sufrimientos y alegrías; para poder ayudar a otras mamás, con sus dudas e incertidumbres en este camino.

Semana de la lactancia materna

Después de los enlaces a Imprescindibles de lactancia I y II quería contaros mi experiencia. Mrbebe viene de una familia muy grande, 6 hermanos por parte de mrpapa y 4 hermanos por mi parte, todos nacidos entre los años 1985 y 2000 y ninguna de nuestras madres consiguió mantener la lactancia más de los 3 meses. Con ese panorama, cuando me enteré que estaba embarazada comencé a leer, leer y leer. Como ya os dije en el post de imprescindibles de lactancia cayó en mi mano el libro del pediatra Carlos González “Un regalo para toda la vida“. El autor cuenta que su mujer le dijo: “es algo fácil, niño teta. Teta niño”. Pero cuando te lees un libro de 200 páginas con todos los pros y las dificultades que puedes encontrarte, tan fácil ya intuye una que no va a ser.

Por tanto, antes de dar a luz ya tenía claro que los biberones no iban a entrar en mi vida. Los que me regalaron los guardé en el trastero y me fui al hospital sin chupete y con el libro debajo del brazo. Ilusa de mí, pensé que con el libro ya tenía todas mis dudas resueltas.

Tras el parto

Y mrbebe llegó al mundo con 2700kg de peso, tras un parto complicado y separado de mi nada más nacer (ya decía mi libro que eso no era bueno para establecer la lactancia, pero primero, sin duda va la salud).

A los 10 minutos sí que me lo pusieron en mi pecho para hacer el piel con piel y una matrona me aconsejó que le pusiese al pecho. Se enganchó a la perfección y todo feliz. Pero durante la estancia en el hospital comenzaron los problemas. Estaba muy dormido por efecto de la epidural y casi no quería comer pero es que además empezó a rechazar un pecho.

Semana de la lactancia materna

Gracias a la matrona especializada en lactancia del Hospital Clínico san Carlos, conseguí que no le diesen un biberón y me ayudó mucho. Pero el domingo, cuando me dieron el alta, un agobiado y joven pediatra me mandó un suplemento después de darle el pecho. Entre esa derrota, el diluvio universal que caía aquel día en Madrid y mi bote de leche artificial debajo del brazo llegué a mi casa y me derrumbé. La lactancia no era tan fácil cómo se contaba en mi libro.

En casa

Dos veces le dio mrpapa suplementos, hasta que subió la leche y por primera vez en mi vida desobedecí a un médico y pasamos a lactancia maternal exclusiva. Comenzó a engordar bien, comía bien pero seguía con el rechazo de uno de los pechos, así que a los 20 días acudí a un grupo de lactancia a que comprobasen que todo iba bien. Me confirmaron que sí, pero efectivamente el niño no mamaba igual de un pecho que del otro. Así pasamos 16 semanas, con mi libro, el sacaleches y dosis extra de paciencia hasta que me incorporé a trabajar.

Vuelta al trabajo

Por decisión propia no me cogí las horas de lactancia acumulada, por lo que dos veces durante mi jornada labora me sacaba leche, que le llevaba a la señora que cuidaba de mrbebe en casa y que le daba al día siguiente. Pero nunca conseguimos que se tomase más de un biberón. Por lo que a los 5 meses, bajo mi pesar, introducimos la alimentación complementaria, y una toma era de mi leche y la otra de puré de fruta.

A los 6 meses, ya sustituimos las dos tomas de leche, la primera por fruta y la segunda por puré mientras durante el tiempo que estaba conmigo le seguía dando 4-5 tomas de pecho. El problema de el rechazo de uno de los pechos fue más evidente, porque al tener más fuerza era una lucha constante. Por lo que a los 7 meses, me resigné y le desteté progresivamente del pecho que no le gustaba.

El problema

Ahora con 8 meses y medio, le han diagnosticado estrabismo (eso ya es para otro post) y vamos a comenzar con Terapia Visual. Por lo que al contarle todo esto a la Optometrista, me aconsejó que antes de comenzar le llevase a una Osteópata que le echase un vistazo. Incrédula de mi, le llevé y tras detectarle una tortícolis encubierta, mrbebe se enganchó por primera al pecho que odiaba como si nunca lo hubiese odiado.

Ahora que ya no sale leche, volveré a intentarlo  y no sé si conseguiré  establecer la lactancia con los dos pechos. El sentimiento al descubrir después de 8 meses lo que le pasaba, fue una sensación de rabia y alegría increíble. Por tanto mi consejo es que este camino no lo hagáis solas. Leer, pedir ayuda, preguntar a madres que hayan dado el pecho a sus hijos y no os arrepentiréis.

En esta Semana de la lactancia materna y , ahora con 8 meses, empieza otra lucha, que creo que va a ser peor que la del postparto. “El niño está viciado”, “No duerme bien porque le sigues dando el pecho”, “tu leche ya es agua”, “te has convertido en una esclava de tu hijo”…. son frases que escucho a diario por personas de mi entorno. Pero luego pienso en cuando llego a casa, después de estar separada 10 horas de él, y en cuanto me ve, me echa los brazos y se agarra desesperado a mi pecho y pienso que ha merecido la pena, y que mi libro tenía razón es “Un regalo para toda la vida”.