La entrada de hoy quería dedicarla a las gafas, eso que debemos llevar la mitad de los adultos pero que en los niños parece tan raro.

Descubrimiento

Todo empezó con un ojo que se le desviaba desde los 4 meses. El pediatra nos indicó que no era valorable hasta los 6 u 8 meses. Pero viendo a los 6 que la cosa iba a peor, una conocida nuestra que es terapeuta infantil nos recomendó llevarle a un centro óptico a que le hiciesen una revisión. Allí nos confirmaron que tenía dioptrías y ambliopía. Para saber la cantidad de dioptrías tenían que hacerle un fondo de ojos un oftalmólogo.

Por tanto, con 6 meses volvimos al pediatra y nos mandó al oftalmología del Hospital Clínico de Madrid. Allí la primera consulta nos la dieron a la semana y nos confirmaron que necesitaba un fondo de ojos y nos mandarían la cita por correo. Estábamos en junio, la cita me llegó en julio para ¡noviembre!. Cada vez era más evidente que mrbebe no veía bien como su  retraso a la hora de gatear, a la hora de imitar, en psicomotricidad… por lo que decidí hacerle un seguro privado (esto da para otro post) y a la semana tenía hecho su fondo de ojos. El resultado: 7 y 6 dioptrías de hipermetropía más la ambliopía.

Tratamiento

La oftalmóloga nos recetó las gafas y una hora de parche al día durante 4 días en el ojo que tenía peor y 1 día en el otro. Cuando volvimos al centro óptico, nos dijeron que los parches no sirven para nada y que la graduación que nos había “recetado” la oftalmóloga no era la correcta. En ese momento entramos en una lucha interior de a quién hacer caso. Buscamos mucha información por internet, preguntamos… No puede ser que dos profesionales que se dediquen a los mismo tengan una forma de verlo tan distinta. Finalmente hicimos caso a la oftalmóloga pero no descartamos más adelante realizar terapia visual.

Elección de las gafas

La gafas de bebés tienen que ser irrompibles y con cristales orgánicos. En nuestro caso, solo había un modelo en varios colores así que no hubo más discusión. La primera vez que se las pusimos, estaba muy malito (primer virus de guardería) pero rápidamente notamos la diferencia. Por supuesto, las gafas las tiene que llevar puestas siempre que tenga los ojos abiertos.

Con esto tuvimos algún problemilla, por ejemplo,  en la guardería se las quitaban para comer por si se manchaban, en cuanto nos dimos cuenta les explicamos que se pueden lavar si se manchan pero que es muy importante que las lleve siempre puestas.

Rápidamente, empezó a gatear correctamente, a dar palmitas y besitos que antes no daba. A la pregunta de si se las quita…. pues no. A veces cuando tiene sueño, si va en el coche el solo o coge alguna rabieta sí. Pero por norma general no le molestan.

Bebé con gafasDesde que se las pusimos las tenía sujetas con una cinta de silicona transparente que le causaba molestias, ya que se enganchaba en el pelo, si se las quitaban los otros niños no podía ponérselas solo. Pero desde hace dos semanas las lleva con toppers, que son dos piezas de silicona que van en la patilla y rodea la oreja por detrás y estamos encantados. En verdad que él como he comentado no se las quita e incluso se las pone ya solo con 15 meses que tiene, pero creo que al principio sí está bien empezar con la cinta de silicona.

Actualización: 1 día después de escribir este post mrbebe perdió un cristal de la gafa, en la óptica pregunté por un seguro cuando se las compré, pero me dijeron que no hacía falta. Ahora me arrepiento, 90 euros el nuevo cristal más 5 días sin llevar las gafas puestas. Consejo: SIEMPRE hacerle un seguro.

Conclusión

Es súper importante realizar una revisión a los niños a los 12 meses para comprobar que tienen su sistema visual bien desarrollado. Cuanto antes se encuentra un problema, mejor será la solución. Nosotros al principio nos costó asumir que iba a llevar gafas toda su vida, después pensamos que tiene mucha suerte por haberlo descubierto pronto y poder poder ver bien toda su vida. Nosotros ya nos hemos acostumbrado a verle con gafas y de hecho se me hace raro verle sin ellas.

En cierto, que hay que aguantar comentarios como pobrecito, que penita etc. Lo mejor es que los padres estén seguros y tomarlo todo con naturalidad, conozco a padres que quitan las gafas a sus hijos cuando se hacen fotos u otros que obligan a llevar a todos de su alrededor gafas para que la niña no se sienta diferente. En nuestro caso, le educamos en el respeto a todos y en que cada uno es diferente, él lleva gafas, su compañero es más gordito y su compañera es rubia. Todos somos diferente y hay que quererse tal y como somos.